| ±355 |
ZENODOTO
DE EFESO: primer director de la Biblioteca (±284), se
propuso clasificar a los poetas épicos y líricos, algunos
de los cuales editó. Produjo un Glosario homérico
en el que frecuentemente adivinaba el significado de palabras difíciles,
aunque esto abrió el camino para el estudio académico de
la lengua. Sus recensiones de la Ilíada y Odisea,
en las que por primera vez se dividen en 24 cantos, represento el primer
intento metodológico de rescatar el texto homérico original
por medio de la comparación de varios manuscritos. Señaló
con un óbelo las líneas de las cuales dudó de su
legitimidad, y altero el texto con la transposición o abreviatura
de versos, la introducción de nuevas lecturas, y en ocasiones hasta
la inserción de líneas nuevas, y la extrema subjetividad
de sus juicios lo hicieron un tanto brusco con sus correcciones. |
| ±270–45 |
APOLONIO
DE RODAS: probablemente sucesor de Zenodoto, fue importante figura
literaria, autor de varias obras (ya perdidas) que reflejan su interés
en asuntos históricos. Escribió una monografía, Contra
Zenodoto, que pone a Homero en otra luz, pero paso a la fama con
su celebra Argonáutica (obra que se piensa no fue bien
recibida al principio, aunque posteriormente en Roma Imperial gozó
de excelente prestigio), en la que se narran las peripecias de Jasón
y los argonautas, o marineros de la nave Argo, en un contexto de geografía
homérica. Es con la Argonáutica que se siembra
la primera inquietud sobre la historicidad de la Ilíada
y Odisea (es decir, la existencia histórica de Troya)
al hacer llegar a Orfeo a la sede de su reinado literario y espiritual. |
| ±275–194 |
ERATOSTENES
DE CIRENA: discípulo de Calímaco y Lisanias, aceptó
la invitación de Toloméo Euergetes a reemplazar a Apolonio
de Rodas como director de la Biblioteca. Fue el literato más versátil
de su época, y fue el primero en hacerse llamar filólogo.
En crítica literaria, se opuso a la interpretación alegórica
de Homero, sosteniendo que el poeta deseaba agradar, mas no instruir.
Su interés y habilidad con numeros lo llevó a calcular la
fecha para la Guerra de Troya en 1,183 aC. |
| ±257–180 |
ARISTOFANES
DE BIZANCIO: discípulo de Zenodoto, Calímaco, y
Eratóstenes, reemplazó a Eratóstenes como director
de la Biblioteca ±194 aC. Fue literato de amplísimos conocimientos,
famoso por sus investigaciones lingüísticas, literarias, textuales,
y científicas, y por su estudio sistemático de puntuación
y acentuación. Sus ediciones de la Ilíada y Odisea
fueron aún más avanzadas que los trabajos de Zenodoto y
de Riano. A pesar de algunos caprichos y necedades debidos a un método
subjetivo de crítica, su trabajo mostró gran agudeza crítica;
por ejemplo, fue el primero en ubicar el final de la Odisea en
xxiii, 296. En sus críticas textuales usó símbolos
para mostrar sus dudas sobre la legitimidad o insatisfacción de
versos. |
| ±216–±144 |
ARISTARCO
DE SAMOTRACIA: de la escuela de Aristófanes de Bizancio,
fue sucesor de Apollonio de Rodas (±153 aC.). Se le consideró
el más amplio y científico investigador académico,
con trabajos en etimología, gramática, ortografía,
literatura y crítica de textos. Fue llamado gammatikotatos,
"muy correcto", y su nombre con frecuencia se ha usado para
tipificar al académico completo. La escuela que fundó tuvo
muchos elocuentes discípulos, y perduró hasta el Imperio
Romano. En sus recensiones críticas del texto de la Ilíada
y Odisea usó símbolos para señalar sus suspicacias
sobre la legitimidad de versos, repeticiones erróneas, orden confuso
de versos, y demás. La disiecta membra (partes esparcidas)
de sus comentarios sobrevivientes en escolios medioevales permiten la
reconstrucción de su aparato de signos críticos. Su proceder
en relación a problemas homéricos muestra mayor cautela
que la de sus predecesores alejandrinos, ya que procuró remover
corrupción, conjetura, e interpolación, mediante la escrupulosa
referencia a los mejores textos y estudio detenido del lenguaje homérico
y métrica, por su fino sentido literario, por énfasis en
los requerimientos de consistencia y propiedad de conducta ética. |