La noticia del hundimiento de la masa terrestre bajo el nivel del mar
debio haber sido de singular impacto, de tal manera que el hecho quedo
consignado en la Odisea, cuando Ayante el menor encuentra la muerte
en Giras—
iv,
500:
Ayante
sucumbió con sus naves de largos remos: primeramente acercóle
Poseidón a las grandes rocas Giras, sacándole incólume
del mar; y se librara de la muerte, aunque aborrecido de Atenea, si
no hubiese soltado una expresión soberbia que le ocasionó
gran daño: dijo que, aun a despecho de los dioses, escaparía
del gran abismo del mar. Poseidón oyó sus jactanciosas
palabras, y, al instante, agarrando con las robustas manos el tridente,
golpeó la roca Girea y partióla en dos: uno de los pedazos
quedó allí, y el otro, en el cual hubo de sentarse Ayante
anteriormente para recibir gran daño, cayó en el piélago
y llevóse al héroe al inmenso y undoso ponto. Y allí
murió, después de engullir la salobre agua del mar.
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